Himno 9 – ¡Al Dios de Abraham, loor!

Letra

1. ¡Al Dios de Abraham, loor!
Su nombre celebrad.
¡Al que era, es y aún será,
Magnificad!
Él sólo, eterno Dios,
Es de todo ser el Creador.
Al único Supremo Señor
Hoy cantad loor.

2. ¡Cuan libre y sabio es
Su Espíritu al obrar!
Su voz por el profeta aún
Nos quiere hablar.
En todo corazón
Su gloriosa ley escrita está
Es inmutable, fiel su bondad,
En la tierra y mar.

3. La vida infundió
En cada humano ser.
Su amor, amparo nos será
Sin fenecer.
¡Al vivo Dios, loor!
Su excelsa gracia celebrad.
Al Dios que era, es y será
¡Hoy Magnificad! – Amén

Tomás Olivers podemos compararlo con un diamante, aunque
evidentemente tosco. En su juventud fue aprendiz de zapatero; pero muy
pronto se volvió tan rebelde y disoluto que perdió su empleo. Una noche vio
como una multitud acudía a una capilla, y entró por curiosidad. Allí, bajo la
impresión de un llamamiento como nunca había oído en su vida, fue
convertido al Señor: uno de los muchos trofeos ganados por Jorge Whitefield
para el reino de los cielos. Más tarde llegó a ser un fiel seguidor de Juan
Wesley durante toda su vida. No escribió mucho; pero en un momento de
inspiración legó a la iglesia un himno que realmente es de mucho mérito. Un
viernes por la noche, cuando ya la idea estaba tejiéndose en su mente, entró a
una sinagoga judía de Londres y escuchó a Leoni, el sacerdote, cantar una
doxología hebrea. La melodía quedó vibrando en su oído; pidió una copia y
para ella escribió las palabras, “The God of Abraham praise” (“Alabad al Dios
de Abraham”), y a la tonada la llamó “LEONI”. El metro desusado de este
himno lo hace menos cantabile que la mayoría de ellos; pero estamos de
acuerdo con el juicio de Montgomery cuando dice que “no existe en nuestro
idioma un himno de estilo más majestuoso”.
Atribuido a Tomás Olivers quién falleció en 1799. Huérfano vivió con
parientes allegados hasta que a los 18 años llegó al puerto de Bristol donde se
convirtió en una predicación sobre: ¿”No es este tizón arrebatado del incendio?
(Zacarías 3:2). Luego colaboró con Juan Wesley y sirvió al Señor con sincero
corazón y fue de gran utilidad para la Obra misionera. El presente himno es su
más famosa inspiración.
LEONI (YIGDAL) (Himno de los primitivos hebreos) es una versión
adaptada de un cántico que tradicionalmente se usaba en las sinagogas judías
en Gran Bretaña a mediados del siglo XVIII. Un pastor pidió a un cantor en la
sinagoga, Meyer Lyon (1751 – 1799), que anotara la tonada. En honor a él se
le puso el nombre “Leoni”. En algunas iglesias se usa la tonada con una letra
metrificada del himno hebreo, pero no es esa la que aquí se canta, sino una
versión sacada del Salmo 103, que corresponde al Nº 89 del himnario “Salmos,
Himnos y Cánticos Espirituales”.

Datos del himno

Primera línea:

¡Al Dios de Abraham, loor!

Tema:

INVOCACIÓN

Base bíblica

Éxodo 15:11

Autor

Daniel Ben Judah

Ficha técnica

Complejidad:

Baja